La vida nocturna en Medellín tras la serie de conciertos de Bad Bunny tuvo un cierre inesperado en el sector de Provenza. La artista antioqueña Karol G visitó su restaurante “Carolina”, establecimiento operado por el Grupo Empresarial Somos Belisario, donde no solo disfrutó de la velada con amigos y familiares, sino que asumió el costo total de los consumos de todos los presentes.
En total, 150 personas fueron beneficiadas por la generosidad de la “Bichota”, lo que representó una cifra aproximada de 30 millones de pesos. La cantante, quien vestía un traje azul y estuvo acompañada por su hermana Jessica Giraldo, fue vista bailando y compartiendo con el público antes de informar que las facturas de la noche estaban saldadas por su cuenta.
Consolidación empresarial en la Comuna 14 El restaurante Carolina hace parte de la reciente incursión de la artista en el sector gastronómico de la ciudad. Inaugurado a finales de 2024, el lugar se especializa en “fine dining” con un enfoque en la cultura salsera y la cocina latinoamericana. Este espacio integra un complejo de entretenimiento que incluye también el pub “Provenza” y la discoteca “El Callejón del Gato”.
El gesto de la artista no solo generó revuelo en redes sociales, sino que reafirmó la estrategia de cercanía que mantiene con su público en Medellín. Según los asistentes, la presencia de la cantante durante el evento contrastó con la exclusividad del lugar, consolidando a sus establecimientos como puntos de referencia para las celebridades que visitan la capital antioqueña durante las grandes temporadas de conciertos.



