Colombia sigue despidiendo al senador y precandidato presidencial Miguel Uribe Turbay, asesinado en un atentado en Bogotá y fallecido tras más de dos meses de hospitalización.
Este martes, más de 4.000 personas asistieron al segundo día de cámara ardiente en el Salón Elíptico del Congreso de la República. Entre los asistentes estuvieron su esposa, María Claudia Tarazona, su hijo Alejandro, y figuras políticas de diferentes partidos. El acto estuvo marcado por mensajes de unidad y llamados a reducir la polarización, aunque también hubo expresiones de rechazo hacia el presidente Gustavo Petro.
La senadora y precandidata presidencial María Fernanda Cabal denunció falta de garantías de seguridad para la oposición y aseguró que su campaña ha debido restringirse: “Ya no podemos salir a lugares abiertos. No podemos exponer la vida”.
Este miércoles 13 de agosto, el féretro será trasladado en caravana desde el Congreso hasta la Catedral Primada y luego al Cementerio Central. La Secretaría de Movilidad anunció cierres y desvíos viales en el centro de Bogotá entre las 8:00 a. m. y las 9:00 p. m., e invitó a los ciudadanos a planificar sus desplazamientos y seguir las indicaciones de las autoridades.
En paralelo, este martes 12 de agosto, Medellín se sumó al homenaje nacional con una homilía en la plazoleta del Centro Administrativo La Alpujarra. El evento, encabezado por el gobernador de Antioquia, Andrés Julián Rendón, y el alcalde Federico Gutiérrez, contó con entrada libre y fue transmitido en vivo por medios locales. Ciudadanos, autoridades y familiares se reunieron para recordar su trayectoria y enviar un mensaje de rechazo a la violencia contra líderes políticos en Colombia.



