En un esfuerzo por evitar la saturación del espacio público y garantizar la transparencia electoral de cara a los comicios de 2026, la Administración Distrital de Medellín ha endurecido los controles sobre la propaganda política.
Según el más reciente balance, de las 70 solicitudes presentadas por partidos y movimientos, solo 48 han recibido el visto bueno definitivo, mientras que una docena de elementos instalados de manera irregular ya fueron desmontados.
Rigurosidad en los permisos El proceso de autorización ha dejado al descubierto inconsistencias en la documentación de varias campañas. De las solicitudes evaluadas, tres fueron negadas rotundamente y el resto se encuentra en proceso de corrección. Los partidos que no subsanen sus errores en un plazo de tres días perderán el turno y deberán iniciar el trámite desde cero.
“Estamos garantizando un proceso electoral ordenado, transparente y respetuoso del espacio público. La ciudad avanza en un ejercicio técnico y riguroso, evitando la saturación indebida”, señaló David Ramírez, subsecretario de Espacio Público. El funcionario fue enfático al advertir que los casos de publicidad sin permiso ya fueron remitidos a las inspecciones de Policía y al Consejo Nacional Electoral (CNE) para los respectivos procesos sancionatorios.
Identificación obligatoria Para que la ciudadanía pueda distinguir la publicidad legal de la irregular, las autoridades recordaron que cada valla o cartel debe exhibir de manera visible el número de la resolución emitida por la Alcaldía. La ausencia de este dato es motivo suficiente para que la fuerza pública proceda con el retiro inmediato del material.
Los operativos, que se concentran en corredores de alta circulación, se extenderán de manera sostenida a las 16 comunas y los cinco corregimientos de Medellín. La intención del Distrito es consolidar un equilibrio entre el derecho a la participación política de los movimientos y el derecho de los ciudadanos a un entorno urbano libre de contaminación visual desmedida.



